La partida 33 del libro que nos está ocupando este año, es una magnífica producción de Spielmann frente a Bojoljubow, quien con piezas negras actúa en una defensa india del Rey (E60) con demasiada fiereza, pero el primero lo espera jugando tranquilamente, hasta que responde a furia con furia y consigue un ataque con majestuoso sacrificio de caballo. En su afán de ataque el negro lo hace sin preocuparse previamente de su total desarrollo, con lo que en el momento culminante, no pudo utilizar ni su alfil ni su torre dama, mientras Spielmann enseña que precisamente para poder atacar y sacrificar debe tenerse un desarrollo armónico.
En la partida 34, Harry nos deleita con una partida, con negras de Botvinnik que en 1933 vence con una siciliana (B58) a Rauser. El futuro campeón mundial crea una posición de "preciosa complejidad", en los términos de Golombek.
No hay comentarios:
Publicar un comentario