miércoles, 12 de mayo de 2021

la tercera lectura

 La tercera lectura del libro de Harry Golombek, la he iniciado hace algunos días, poco antes de que se cumpliera un año del inicio de la primera lectura. Las vicisitudes de esta tercera lectura, van siendo ubicadas como comentarios del inicio de la primera lectura, en Mayo del año pasado.

Este libro ha sido para mi una verdadera bendición, puesto que trata de partidas de mis primeros héroes de esta disciplina, que conocí con uno de mis primeros libros, el de Stahlberg y Alles Monasterio sobre las partidas clásicas de Capablanca, de la Editorial Sopena Argentina.

En ese libro aparece jugando Capablanca con casi todos los que aparecen en este, Marshall, Alekhine, Nimzowitsch, Janowski, Lásker, Bogoljubow, mi estimado Tartakower, mi querido Reti, Znosko Boroswsky, Rubinstein, Yates, Loewenfisch, Botvinnik que ha influido en mi para la francesa y la Defensa Holandesa en estos últimos años, Euwe. Y también aparece en ese libro, ¡Quién Lo iba a imaginar!, nuestro Golombek jugando con negras con Capablanca en el torneo de Margate de 1939, Keres. También estos mismos aparecen en mi muy querido libro "Los Grandes Maestros del Tablero", de Reti, donde hay otros de esta misma maravillosa época.

Ese libro de Capablanca, lo tenía cuando estaba con mis enfermedades infantiles, y yo disfrutaba en cama y estoy cierto que ayudaba en mi recuperación, pues me proporcionaba felicidad.

La primer lectura del libro de Golombek fue de una partida por día; la segunda, fue libre, sin extrictez de los días, y la tercera ha sido de tres días por cada partida.

Este sistema me parece el más adecuado, porque alcanzo a disfrutarlas (lo que también sucedió en la primera lectura) y a comprenderlas y obtener enseñanzas y experiencias magníficas.

1 comentario:

  1. Con este sistema de tres días para cada partida, quedo muy satisfecho cuando en el tercero puedo leer el libro haciendo la partida, sin necesidad de hacerla en el tablero. Eso es relativamente sencillo hacerlo con las partidas cortas, pero no lo es tanto, como la que culmina hoy, que tiene 38 jugadas.
    También me fue relativamente fácil en la primera partida, pero allí la estrategia de Schlechter es muy clara, lo que facilita enormemente el poder hacerla sólo mentalmene, leyendo el libro y teniendo un dibujo sólo en la jugada 30.
    En la segunda partida, también me fue fácil, pues ese gambito tiene sólo 24 movidas.
    La tercera partida de Lasker con Napier, también es muy posible de leer en el libro y tiene lances interesante del campeón del mundo de la época.
    La cuarta partida fue muy fácil para mi, sólo leerla en el tercer día, claro está, porque me es muy útil pues acostumbro a jugar el muro de piedra (claro que en la defensa holandesa) y me es muy necesario tener presente como puede destruirse el muro. Me encanta por lo demás el juego de Sclechter.
    La quinta partida es muy corta y por ello fácil de hacer en la mente sólo leyendo el libro, bastando el dibujo de la posición de las piezas después de la jugada 14 de las negras.
    La sexta partida, mi favorita porque es mágica, por supuesto que la puedo rehacer mentalmente sólo leyendo el libro. Rubinstein está bajo influencia divina contra Rotlewi que nada puede hacer.
    La séptima partida, es fácil para mi, puesto que sólo he jugado con blancas peón Rey y me interesa todo partido que se aparte poco de la española o la italiana, como esta, de los cuatro caballos, que puede adaptarse plenamente a mi temperamento tranquilo. La combinación final es maravillosa.

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