Buscando en mi biblioteca de mi oficina un libro de ajedrez sobre el medio juego de Fine, no lo encontré, pero en cambio me topé con el libro de Harry Golombek titulado "50 GRANDES PARTIDAS DEL AJEDREZ MODERNO" y se trata de los Grandes Maestros mismos que trata RICARDO RETI en su magnífica obra "Los Grandes Maestros del Tablero"
De inmediato, hoy mismo, este libro de Golombek me ha lanzado un desafío, y me lo susurró en los siguientes términos "Como en razón de la pandemia del Corona virus, practicamente, salvo contadas excepciones, y atendida tu edad.." en este momento el libro observó mi faz, algo molesta por hacer referencia a mi ex juventud, pero tras un breve carraspeo, el libro continuó "normalmente te quedarás los días en tu casa, por lo que te desafío a hacer cada día, de hoy en adelante, una de las cincuenta partidas de este libro, y si es así, lo terminarás el día 29 de junio". Contemplé impávido a este insolente, pensando que ni siquiera me concedía los días festivos, pero indignado más que nada por la mención a mis años, le acepté el reto.
Así que hoy parto con la primera partida y espero ganar este desafío. Veremos.
Este libro viejo es la séptima edición de la obra del autor que es del año 1972, habiendo sido la primera en español de febrero de 1959. Así que este libraco no debió haber hecho alusión alguna a mis años de vida. En fin, creo que perdonaré al libro y "manos a la obra".
La primera partida es de Schlechter contra Janowski, a los que conozco por el libro sobre Capablanca de Alles Monasterio y por el indicado de Reti. Se trata de una española abierta, defensa Berlín.
18-08-2020
HABIENDO transcurrido más de tres meses desde que me comprometí con este libro, no puedo estar más contento de haberlo encontrado, buscando otro. Mi juego ha mejorado notablemente, no obstante que he tenido bastante trabajo en lo jurídico. La verdad es que las partidas seleccionadas por Harry, quien ya me está permitiendo que lo tutee, dada la afinidad que hemos logrado, son ejemplares, porque son hermosas, algunas verdaderas obras de arte, muchas si no todas, incisivas, con enorme fuerza y pasión. Trataré ahora de hacer una diaria exclusivamente de este libro, que se ha transformado en mi favorito.
21-04-2021
CUMPLI CON EL DESAFIO DE GOLOMBEK. Y después de haber terminado la primera lectura, comencé a rehacer las partidas por segunda vez, pero sin exigencias de tiempo. Noté claramente una mejora de mi juego, por internet, pues por pandemia no he podido jugar ajedrez presencial.
Por supuesto después, aunque recientemente, encontré el libro sobre el medio juego de FINE, y he decidido que ese libro será mi baluarte el año 2022.
La razón de no haber comenzado ahora con ese libro, es porque habiendo terminado hoy con la segunda lectura del libro de Golombek, he decidido empezar desde mañana 22 de abril, la tercera lectura de este libro maravilloso de Golombek. Pienso que será una lectura razonada, de tres días para cada una de las partidas. Es decir, terminaría esta lectura el 22 de septiembre de este año. para dedicarme el resto del presente años a estudiar las que encuentre de mayor maravilla.
Entonces, mi lectura del libro de FINE comenzará el 1° de Enero de 2022, todo ello, si para ello tiene voluntad EL GRAN ARQUITECTO DEL UNIVERO, o en términos de Bernardo O'Higgins "EL ARBITRO DE LOS DESTINOS"
Estamos recién en el segundo día del Desafío Golombek
ResponderEliminarLa primera partida de Karl Schlechter contra Janowski, ambos viejos conocidos míos por el libro sobre Capablanca de Alles Monasterio y el libro de Reti, me reencantó con mi juventud. Una ágil partida Ruy Lopez con la defensa Berlín, variante Río de Janeiro, que me parece que está determinada por la sexta jugada blanca, en que en lugar de la tradicional Te1 se reemplaza por la dinámica 6.De7. Una partida de ataque muy instructiva. En rigor estricto, esta partida es del siglo XIX, pues es de 1900 y el siglo XX parte en el 1901.
la segunda partida de Geza Maroczy con Tchigorin es un rápido gambito Rey en que Maroczy sacrifica dos piezas por ataque y que no es apta para cardíacos. Sabido es que no suelo emplear gambitos, este es, un sacrificio para atacar rápido, pero no está mal examinar estos partidos pues, además de los sacrificios propiamente tal, sirven para que se desarrolle en uno el arte combinativo. Este Gambito Rey contempla la variante Mac Donnell, que es demasiado temeraria para mi paladar.
Vamos en el día 2 y he cumplido con una partida por día. Claro que atisbo la siguiente. La de mañana es de uno de mis jugadores favoritos, de Lasker.
La tercera partida del desafío de Golombek, es de LASKER con Napier
ResponderEliminarUna siciliana que en la segunda jugada Lasker juega Cc3, igual que como yo lo hago, pero hasta allí llega la semejanza, pues yo sigo las enseñanzas de Lemos, en que luego ante 2...Cc6 se hace Ab5 con la intención de cambiar el Alfil por el Caballo, para desordenar la estructura de los peones. La idea de Lasker es otra. Un partido interesante, pero que se aleja de mi tratamiento de la siciliana. Sigo encontrándome con mis viejos "amigos" de mis primeros libros de Ajedrez. Se que más adelante me encontraré con mi viejo amigo Tartakower, del que aprecié mucho sus sugestiones para la estrategia ajedrecística. Esta Pandemia me hará reencontrarme con todos mis primeros maestros del ajedrez. Bien por Golombek
La cuarta partida es un verdadero manjar, un Gambito de Dama rehusado en que Schlechter con blancas hace trizas una defensa muro de piedra. Hace ver todos los peligros que significa para las negras esta defensa del muro de piedra, que es mi favorita pues contra P4d siempre respondo con la holandesa. Por ello me ha servido mucho el ver lo dificultosa que es esta holandesa que hay que jugarla con mucho cuidadado. Schlechter contra John en esta partida D31 con 3.Cc3 hace ver los inconvenientes del alfil dama que suele ser un peón grande, el inconveniente del cambio de alfiles que deja comprometida la columna e; las continuas amenazas del blanco aprovechando la situación comprometida en que suele quedar el Rey, lo que motiva falsos sacrificios de pieza por un peón ya que otro peón no puede comer el caballo que se aprovecha precisamente de la posición del Rey. Muestra además un desarrollo homogéneo de ambos lados del tablero. Exhibe un empleo magnífico de los caballos. El final es también muy didáctico. Hasta el momento la que más me llena el gusto.
ResponderEliminarLa quinta partida es muy interesante, de Marshall contra Burn (1905) se trata de un giuco piano casi ataque Moller, pero que Marshall aplica la curiosa variante de Cracovia en que las blancas renuncian al enroque a cambio de la posibilidad de ataque temprano al Rey. Marshall, fiel a su estilo ataca con todo y gana brillantemente.
ResponderEliminarSin embargo, Golombek, analizando la partida, en varios momentos da jugadas mejores de las negras, de tal modo que si bien a primera vista me anduvo entusiasmando esta variante de Cracovia, luego de los análisis de Golombek, creo que no la usaría, salvo contra algún jugador de poco Elo.
En todo caso, es difícil que llegue a usarla incluso contra estos jugadores de poco elo, pues siempre prefiero con blancas la Ruy Lopez y no la italiana. Pero Marshall siempre va para adelante y ello hace producir lindas partidas.
ResponderEliminarLa sexta partida es entre Georg Rotlewi y, en términos de Golombek, el más gran estilista del ajedrez que hubiese jamás vivido, AKIBA RUBINSTEIN. Se trata de un juego de peón de dama (D02) en el que ya en la tercera jugada Rubinstein con negras, empieza su lucha por la iniciativa, lo que en términos de Golombek, es característico de él; en la décima jugada se permite ofrecer un peón (lo que no le fue aceptado) a cambio sólo de una mejor posición; mientras su rival avanza en el centro antes de completar su desarrollo, Rubinstein ubica sus piezas concienzudamente para en la jugada 20 hacer una movida de caballo desconcertante y empieza una hecatombe didáctica, artística y maravillosa con sacrificios eventuales y reales de belleza indescriptible.
ResponderEliminarTodavía impresionado por la magia de Rubinstein de ayer, he aquí que me encuentro con el mismísimo Akiba, ahora contra Frank Marshall en una partida de peón Rey, cuatro caballos (C49) sistema Maroczy. En esta partida es Marshall el que hace primero la jugada agresiva, pero Akiba juega tranquilamente, ubicando bien sus piezas para arremeter en otro final con destellos mágicos.
ResponderEliminarMañana otra partida de Rubinstein, contra el campeón mundial Emanuel Lasker, el amigo de Albert Einstein.
HE DECIDIDO DECLARAR COMO "GRAN PARTIDA ELEGIDA" la de Rotlevi con AKIBA RUBINSTEIN, lo que quiere decir que después de que termine el desafío planteado por el libro de GOLOMBEK, será una que contemplaré como la gran obra de arte que es, pretendiendo aprendérmela de memoria. No he podido resistir la tentación de volver una y otra vez a gozarla, no obstante que ello pudiere hacerme peligrar el Desafío.
ResponderEliminarEn verdad, merece varios días de contemplación.
Pero, bueno, debo seguir adelante.
La octava partida,es RUBINSTEIN contra Emmanuel Lasker, es un gambito de Dama rehusado, muy común en mis primeros libros. Lasker con negras tiene ya en la octava jugada, un tremendo lance, en el que no cae Rubinstein y que luego sale muy bien de una tremenda jugada de Lasker en su jugada 12y finalmente con excelentes jugadas va sorteando otras vicisitudes que le coloca Lasker y desde la jugada 18 es Rubinstein en que empieza a golpear con inusitada fuerza amenazando mate jugada tras jugada que dejan sin chance al Campeón mundial Lasker que se ve obligado a abandonar.
ResponderEliminarEn la novena partida Gambito Dama Rehusado, Tarrasch sistema Schhlechter-Rubinstein, vemos una excelente partida de Rubinsteín contra el entonces próximo Campeón Mundial, mi querido José Raúl Capablanca, al que vence inmesericordemente. Bueno, en esa época se veía precisamente a Rubinstein como el más riesgoso rival del entonces campeón mundial Lasker. La partida es interesante, con muy buenos comentarios de Golombek, quien ya ve un error en la el desarrollo de Capablanca, quien, con negras debiendo desarrollar primero sus piezas del lado Rey para un enroque seguro, prefiere desarrollar antes que al alfil Rey, el Alfil dama, lo que debió tener en cuenta Capablanca para haber evitado el cambio de ese alfil. Lo anterior permitió luego un peón de ventaja para el blanco pero a costa de un mejor desarrollo negro. Sin embargo, en la jugada 25, en lugar de defender sus peones de las torres negras mejor ubicadas, Rubinstein se decide por un contraataque que le hace ganar otro peón, pero Capablanca hace caso omiso de ello y se va en pos de coronar un peón, pero comete un error, y no obstante que Rubinstein no ve la mejor jugada, de todas formas encuentra el modo de hacer valer su ventaja de material.
ResponderEliminarHaciendo un recuento de las partidas que he visto de Golombek, me quedo con la sexta partida, la maravillosa producción de Rubinstein con negras, como la partida mejor y que me comprometo a aprenderla de memoria apenas termine el libro, lo que no puedo hacer por el momento porque entonces podría no cumplir con ver una partida diaria de este estupendo libro. Luego, en un mismo nivel para lo que estimo que me puede servir para mis sistemas de juego, está la primera partida ya que practico la Ruy Lopez y es muy posible que a veces intente el sistema Río de Janeiro contra la defensa Berlín; la octava y la novena partidas porque es posible que vuelva a jugar estas defensas contra el peón dama, dada las dificultades de mi defensa hasta ahora preferida, la holandesa. Estas tres partidas las analizaré especialmente luego de terminar el desafío. Las otras partidas no las encuentro muy afines a mi juego. Tal vez podría volver a ver la quinta partida, porque me pareció importante la variante cracovia, aunque veo difícil que yo la pueda emplear, ya que prefiero siempre jugar la Ruy Lopez, con blancas.
Hasta hoy he podido cumplir con ver una partida cada día, BIEN POR ELLO.
La décima partida es excepcional, se trata de una defensa francesa clásica C13 ataque Albin-Alekhine-Chatard de 1914, entre ALEKHINE con blancas contra Fahrni. Es muy importante para mí, porque yo estoy utilizando exclusivamente la defensa francesa contra Peón Rey, y lo es más, porque precisamente yo utilizo la defensa clásica esto es 3...Cf6, defensa que en esta partida es pulverizada por Alekhine con varias jugadas interesantes, partiendo por el sacrificio de un peón que comienza con 6.h4, sistema que según Golombek y que tendré que estudiar se soluciona con "lo más simple y bueno 6...h6.
ResponderEliminarEn la partida las negras cambiaron alfiles, aceptando el sacrificio del peón que come la dama y que es el comienzo de una verdadera pesadillacon el ataque que le hace el caballo Rey a la Dama negra ubicándose luego en la estratégica casilla f4 para incendiar el tablero con la jugada blanca 10 Dg4, para con un posterior enroque largo amenazar varios sacrificios aparentes de caballo, culminando con un ataque irresistible. Esta partida es una que al igual que las partidas número 1,8,9 y en cierta medida la 7, analizaré especialmente luego de terminar el desafió de Golombek. Como pueden apreciar, sigue siendo mi partida preferida de este libro, la número 6 de Rotlewi contra el brillantísimo AKIBA RUBINSTEIN.
Antes de referirme a la partida 11, debo decir que me quedé pensando con la partida de ayer, en el sentido de que, terminado el desafío, y luego de memorizar la sexta partida y a las que en adelante lo merezcan en mi criterio, analizaré la de ayer en primer lugar, por tratarse de una partida cuya idea puedo seguir en mis tratamientos de la francesa cuando juego con blancas.
ResponderEliminarLa partida número 11, es excepcional y la he calificado, para mi, a la altura de la número 6, ya que es posible que vuelva en ocasiones a jugar con la respuesta 1...e5 a la apertura de peón rey.Se trata de una defensa de los dos caballos (C56)en que mi muy querido Ricardo Reti vence en 1920 al futuro entonces campeón Mundial, Max Euwe. El juego de Reti es sencillamente portentoso y sacrificando las dos torres da un furibundo mate. Pues bien, esta PARTIDA ONCE TAMBIEN ES DE LAS QUE DEBO MEMORIZAR. Van pues dos partidas excepcionales que merecen este honor, en orden de preferencia la sexta sigue siendo la primera Bien por Akiba Rubinstein.
La partida número 12 es una Peón de Dama, entre Breyer y SIGMUND TARRASCH, quien tuvo la oportunidad de medirse con Steinitz por el campeonado del mundo pero la desechó, para tener después una posibilidad con el campeón mundial Lasker, quien le venció ampliamente. Su juego, pienso que es muy fácil de apreciar para mi, por lo que entra entre aquellas que analizaré más cuando complete el desafío Golombek
ResponderEliminarEsta partida, número 12, peón de dama (D05) junto con la maravillosa número 6, de Akiba Rubinstein, me han hecho fuerza en la idea de, sin desdeñar mi favorita defensa holandesa, volver de tarde en tarde a las defensas de peón dama, tipo gambito de dama rehusado, que jugué máso menos asiduamente como universitario, donde logré representar en una semifinal del campeonato de Chile, precisamente a la Universidad de Chile. Esta partida número 12 se acomoda mucho, según creo, a mi modo de jugar, tranquilo, muy racional, sin efervecencias, inspirado en Filidor, Capablanca, Botvinnik y Karpov que los encuentro esencialmente racionales, estratégicos, en contraposición a Andersen, Morphy, Tal, Fischer que me parecen esencialmente tácticos y, ciertamente de partidas más deslumbrantes que aquellos. En esta partida 12 (D05) en que vence Tarrasch con negras, de peón dama, este excelente jugador que en el siglo XIX tuvo la oportunidad que desdeñó, de enfrentar al campeón mundial Steinitz, si pudo en el siglo XX enfrentar al campeón mundial Lasker, pero sin lograr complicar en absoluto al Monarca. Tuvo el honor de recibir junto a Lasker, CApablanca, Alekhine y Marshall la denominación de Gran Maestro que utilizó por primera vez el Zar de Rusia, Nicolás II al investirlos como tales.
ResponderEliminarEn esta partida, con negras Tarrasch utiliza sus peones con gran calidad y desdeña incluso la calidad, que cede, como también lo enseñara antes Filidor, para arrasar con sus peones, utilizando para ello también la pareja de alfiles, con la calidad que viéramos utilizarlo en la sexta partida, de parte de Rubinstein. En la jugada 31 cede su calidad para vencer con sus peones y alfiles en la 46.
La décimo tercera partida, D08, Contragambito Albin, partió para mi con una seria desventaja respecto de las demás partidas que hemos visto, por la sencilla razón que nunca he sido partidario de los gambitos, salvo el contragambito Falbeer y el gambito Marshall en la española. No me ha parecido nunca lo suficientemente serio, partir sacrificando un peón para tomar la iniciariva, y si bien Tartakover, que querido amigo entrañable (por sus ideas modernas en las aperturas y sus sugestiones par la estrategia ajedrecística) con negras intenta contra Tarrasch este gambito, me pareció muy lógico, apropiado y muy de mi paladar ajedrecístico que se haya impuesto este tipo de ajedrez contra el osado, audaz, meramente táctico y azaroso del gambito. Reitero una vez más que prefiero el ajedrez estratégico, que se gana metódicamente, como me parece que predomina en los que he mencionado, Filidor, Capablanca, Botvinnik, Karpov, y, si me apuran lo veo o me parece así también en Steinitz, Smyslov, tal vez Anand. Creo que con Kasparov se ha iniciado el período de los campeones mundiales completísimos, como el actual campeón del mundo, Magnus Carlsen. ¿Se han dado cuenta de lo apropiado que resulta para este último, su nombre? Es el magno ajedrecista.
ResponderEliminarEsta décimo tercera partida, dejando de lado mi prejuicio contra los gambitos, es bastante instructiva, tanto por la defensa de pura lógica contra el contragambito Albin (D08) que realiza Tarrasch, al que ciertamente tendría que considerar al lado de los que he considerado como estratégicos, como también por las estratagemas que siempre inteligentemente plantea en sus partidas mi querido Tartakower. Capablanca contaba que al único jugador al que no se atrevía a ofrecerle tablas en posición igualada, era precisamente a Tartakower, temiendo que considerara ello como una ofensa.
Lo que es particularmente instructivo en esta partida, es que Tarrasch, bastante temprano, en la jugada 13 prefiere devolver el regalo que en aras del gambito se le hizo por el negro en la segunda jugada, a fin de procurar mantener la ventaja que normalmente tiene el blanco en las distintas aperturas y que es lo que los gambitos tratan de trastocar ilegitimamente para mi idea más noble del ajedrez que no es un juego, sino un arte a la manera del Tai Chi, para los orientales, una filosofía, una forma de vida, una pureza del sentido de la vida y de la caballerosidad, y, en el caso de las damas, una finura, si se quiere, como debe jugar una Geisha. Y como ya me volé a alturas insospechadas, dejo hasta aquí mis sensaciones de esta partida, que ciertamente me ha estremecido.
La partida decimocuarta, (A84) defensa holandesa que gana con negras mi muy estimado Tartakower, es claramente interesante para mi, pero el desarrollo del ajedrez ha dejado en evidencia que la variante elegida por el ganador es muy poco recomendada por el especialista Peralta, que es en cuyo video me he aquerenciado con la holandesa.
ResponderEliminarEl mismo Golombek da variantes con lo que las blancas pudieron tener reales oportunidades de ganar, desde la temprana jugada 12.
En todo caso, Tartakower en la jugada 17 sacrifica una torre para ganar en la jugada 35 y para ello debió jugar con una precisión admirable. Es una de las partidas que debo analizar al final del Desafío, sobre todo por el ataque de Tartakower, que puede servir de ejemplo para cuando juegue la holandesa, aunque no precisamente como fue la apertura, por lo dicho anteriormente.
La partida número 15, una gratísima sorpresa, pues mi muy querido profesor (sólo a través de su libro ya mencionado) jugando un Gambito de Dama Rehusado (D61 Ortodoxa, variante Rubinstein) gana jugando en forma muy lógica y de fácil comprensión para todos, sin muchos artificios, salvo los estrictamente necesarios para ir en procura del Rey. Esta partida es la tercera que aprenderé de memoria
ResponderEliminarEste libro de Golombek, me ha dejado muy contento, pues me reencuentro con Capablanca, mi jugador preferido cuando joven y aún hoy, con Tartakower, cuyos libros antiguos, de la Editorial Sopena Argentina, muy baratos y y que al igual que el sobre Capablanca, de Alles Monasterio, se me han ido deshaciendo, literalmente, con Reti, libro que atesoré e incluso en la última de las partidas, aparece Znosko Borovsky, de quien recuerdo haber visto un libro en la Biblioteca de Providencia. Me retrotrae a una niñez muy feliz. Curiosamente ahora último me he acordado que era feliz, pero no creo haber tenido conciencia de ello; ahora con estos viejos amigos todos, de este libro de Golombek, lo rememoro ahora, con gran alegría. Este libro me hace estar muy contento, no obstante que estamos en plena pandemia y atendido mis setenta y cinco años, no puedo salir de mi hogar. Estoy contento de estar con mi cónyuge y con mi hija, y saber que todos mis hijos están bien, por lo que sé y creo, ya que de mis cuatro hijos, tres están en Santiago, pero sé que sanos, lo mismo que mis nietos. Seguiré disfrutando del ajedrez y de mi familia
ResponderEliminarLa partida N° 16, no obstante ser una brillante producción de Akiba Rubinstein, (C30) Gambito Rey clásico, esto es, que el negro no come el peón ofrecido, no está dentro de las posibilidades de que yo juegue un gambito, como he explicado anteriormente. Obviamente me he referido al gambito rey, porque el gambito dama, es otra cosa, pues allí no hay una entrega realmente. Los comentarios de Golombek a la partida son realmente muy buenos y, como es bastante frecuente, Rubinstein nos regala unas combinaciones con sacrificio de dama incluído muy hermosos. En verdad, creo que este libro me ha suscitado un inusitado interés por ver partidas de Rubinstein. Por allí he leido que era la bestia negra de Capablanca, cuando Capablanca era ya el mejor jugador del mundo, aunque no aún el Campeón Mundial.
ResponderEliminarmaravillosa, sencillamente la 17° partida. yAlekhine, con negras en un gambito de dama ortodoxo (D63) juega de forma excelente, de principio a fin. Muy bueno el análisis de Golombek. Alekhine no cae en ninguna de los lances del blanco y ya en la jugada 17 se nota que tiene la iniciativa. en la jugada 22 desecha un lance blanco de Grunfeld, conocido teórico, y continúa al mando de la iniciativa, sacrificando una torre, que su adversario no toma, pues perdería la dama, culminando con un sacrificio de caballo para "asestar el golpe de muerte" en concepto del autor del libro.
ResponderEliminarLa verdad es que cada vez me gusta más Alekhine, al que no he considerado mucho, por haber vencido a mi ídolo, Capablanca, por el trono mundial, aunque en enfrentamientos en general, Capablanca tiene ventaja. No obstante ya desde hace tiempo, cuando me plantean el gambito Rey vengo aplicando el contragambito Falkbeer con el sistema de Alekhine. Ciertamente que esta partida queda entre las que debo memorizar al término del "Desafío de Golombek"
Una partida excepcional de Aaron Nimzowitsch en que vence a Samisch con negras mediante una defensa india de dama antigua línea principal /.Cc3 (E18) sacrifica una pieza en la jugada 20 para dejar completamente zug zwang a las blancas 5 jugadas más adelante.
ResponderEliminarCiertamente es una de las mejores que he visto hasta ahora del maravilloso libro de Golombek
Ciertamente es de las que debe ser memorizada.
Sobre este particular, debo aclarar que esta memorización es especial, es decir, no es que yo la pueda hacer en el tablero de memoria, sino que lo que debo poser hacer es ir recordando cada jugada una vez iniciada la partida en el tablero, osa de recordar todas las movidasde la misma a medida que voy desarrollando la misma.
Entonces ya llevo de las 18 que hemos visto hasta hoy, con la obligación de memorizar en los términos indicados las partidas númer0s 6, 11, 15, 17 y 18.
S9 he de confesar algo, la partida que me ha dejado estupefacto es precisamente esta de Nimzowisch, parece mágica la forma como la araña captura a la reina, tejiendo hábilmente su trampa mortal, quedando las blancas en los términos de Golombek, perplejas al no poder hacer jugada alguna sin perder.Por ello abandonan sin efectuar la jugada 26. MAGNIFICA DEMOSTRACION DE NIMZOWISTCH
La partida decimo novena, sorprendente, excelente, con un Yates jugando con negras contra ALEKHINE, nada menos y lo vence con negras en una defensa India de Rey colosal, en que toma las riendas desde la jugada 6, amenazando ya un mate en la jugada 16, amenazando ganar una pieza en la 18 y atacan ferozmente (expresión de Golombek) en el lado REy. Alekhine en la jugada 28 amenaza con un contra ataque ingenioso pero las negras no caen en el garlito y siguen con su iniciativa en el lado Rey, sacrificando la calidad en la jugada 33 y aprovechando que la dama blanca que desubicada, con dama y alfil fuerzan la posición para vencer estos alfil y dama a Torre y dama de Alekhine y ante el mate inminente en la jugada 50, abandona Alekhine.
ResponderEliminarESta partida tendrá también como la 6, 11, 15, 17 y 18, que ser memorizada suavemente, como he explicado, máxime si durante un buen tiempo estudié el libro de Gufeld sobre la defensa India de Rey, que podría volver a jugarla
La vigésima partida, apertura Reti, que el mismo REti gana a Bogoljubow, (quien disputara el título mundial con Alekhine), es muy instructiva y bien comentada por Golombek. Naturalmente, no juego la apertura Reti ni la inglesa neo catalana en que se convierte esta partida pero sin lugar a dudas es muy instrutiva en todos sus aspectos. Un aspecto importante es que en posición aparentemente igual Reti logra encontrar la forma de sacar ventaja, como dice Golombek, con jugadas sutiles. BUENA PARTIDA
ResponderEliminarLa partida 21 que Alekhine con negras gana a RETI, MI MUY QUERIDO MAESTRO, por su libro "Los Grandes Maestros del Tablero" es excelente, con muy buen juego de las negras que lleva precisamente Alekhine en una curiosa partida, pues con blancas, Reti le juega la Defensa Alekhine invertida a su autor. Obviamente entonces, siendo una magnífica partida, no es precisamente un ejemplo de apertura para mi, que soy en ese aspecto muy conservador y no he iniciado nunca una partida en una forma distina a 1.e4, y, otroroa, cuando joven 1.p4d o en el idioma actual del ajedrez 1.d4. En todo caso es espectacular como en la jugada 17 hay un lance de Alekhine, en el que no cae Reti y que significaba la perdida de la dama. En todo caso es muy instructivo esa maniobra ideada de cinco jugadas que Reti advirtió.
ResponderEliminarParticularmente apropiado es el análisis de Golombek, sobre como debieron jugar las blancas en la movida 23, en la que, en vez de gestionar en el centro, lo hacen en el costado Dama, en circunstancias que las negras están atacando en el lado Rey, donde precisamente se encuentra el monarca, siendo obvio que allí es donde había evidente peligro. En al menos un par de oportunidades las blancas debieron mover 23. e4 o 25. e4 y enla jugada 26 las negras sacrifican la torre en una maniobra sorprendente (palabra de Golombek) que sin embargo no era absoluto, en el sentido de que Reti tuvo a su merced una respuesta que dejaba la partida todavía en suspenso, jugada que no encontró y Alekhine prosigue su ataque con mucha energía, provocando el abandono de Reti quien no hace la jugada 41. Será útil, como practicamente todas las partidas de este excelente libro, el volver a "verla", sin que me sirvan tanto como las que he seleccionado 6, 11, 15, 17, 18, y 19
La partida N° 22 es una excelente partida de Nimzowitch, se trata de una (E47) Nimzoindia con 4e3 0-0 5. Ad3. Es fenomenal como vence con negras a Johner, muy bien explicada por Golombek, nuevo Maestro profesor guía para mí, por este libro. Aaron en la jugada 12 no trepida en utilizar su dama para impedir el avance de un peón. Luego, ante la posibilidad de quedar muy cerrada la posición había ideado una larga secuencia para explotar el lado Rey. Practicamente obliga a cerrar el centro con lo que procede a largo plazo en el lado Rey y ya desde la jugada 32 vislumbró un mate que culminaría en la jugada 43 pero las blancas abandonaron sin hacer la 41.
ResponderEliminarBueno, he señalado muchas veces que juego la holandesa ahora practicamente siempre contra 1. d4 (p4D EN EL LIBRO) Pero no es exttaño que juegue laNimzoindia, y además me puede servir esta partida por la forma en que procede en el lado Rey, por lo que esta partida N° 22 pasa a ser de las seleccionadas para aprenderlas (más que propiamente memorizarlas) al igual que la 6, 11, 15, 17, 18, 19 y no olvidemos que casi está en esta situación la 21, precisamente por el ataque en el sector del Rey. Lo que ocurre es que en la holandesa que yo practico lo normal es atacar en el lado del Rey, por lo que todas las partidas que sin ser holandesas presentan un ataque en el Sector del Rey, realmente me interesan.
La partida23 una gratísima sorpresa, como sólo he jugado apertura peón rey desde hace muchísimos años, muchas veces me contestan con la defensa Alekhine y siempre respondo 2.Cc3 y me encuentro con una partida en que Nimzowitsch con blancas le gana al propio Alekhine, con esa misma respuesta que invariablemente practico yo, y como se trata de un triunfo excelente de Nimzowitsch, entonces cae de lleno en una de mis favoritas junto a las 6, 11, 15, 17, 18, 19 y 22, esta N° 23. Además Golombek analiza muy bien la partida y demuestra que Nimzowistsch pudo ganar ya en la jugada 25, pero lo hace en la 40.
ResponderEliminarHoy vi que Golombek fue un gran jugador del Reino Unido y que además de este libro tiene otros e incluso una Enciclopedia de Ajedrez, que se puede encontrar en internet. Sólo se pueden ver las primeras hojas y me enteré que el Alemán Carl Oscar Ahues con más de 80 años ganó nada menos que un torneo blitz en Hamburgo y que con más de sesenta años todavía estaba entre los mejores de Alemania. Por supuesto que eso ha motivado a un simple ex campeón de ajedrez de Valdivia de hace casi treinta años. Muchas gracias Golombek por traerme a todos los mejores jugadores del primer cuarto del siglo XX, que son los que me acompañaron en mi niñez y juventud. Ya en la universidad veía en El Mercurio el desarrollo de las partidas entre Petrossian y Spassky y enalgunas revistas argentinas de ajedrez supe de un joven Bobby Fischer.
LO QUE PUEDO DECIR EN FAVOR DE LA PARTIDA 24 ES QUE ME HAN DADO GANAS DE JUGAR 1.d4. Esta partida en que Alekhine juega maravillosamente con blancas contra Asztalos (D 30) un Gambito de Dama rehusado variante Hastings.Los comentarios precisos de Golombek señalan ya en la jugada 4 de las negras una incorrección. Alekhine va poco a poco quedando mejor y en la jugada 32 ya hay un truco para que caiga la dama, que Asztalos evita. Alekhine evita asimismo un sacrificio que tenia alguna reacción y tranquilamente (concepto de Golombek) prepara un demoledor ataque. Otra partida para aprenderla, ya que ciertamente tendré que jugar alguna vez 1.d4 y Golombek tiene la culpa.
ResponderEliminarLa partida 25 de Capablanca contra Vidmar, esto es de mi ídolo de la niñez Jose Raul, contra Vidmar, a quien conozco por el libro Los Grandes Maestros del Tablero de Reti, (C88) Ruy Lopez Cerrada, es magnifica y sencillamente jugada por Capablanca que vence imperceptiblemente, ubicando magistralmente sus piezas, lo que va describiendo acertadamente Golombek, quien hace notar primero que en la jugada 11 las negras en vez de enrocarse debieron jugar un agresivo Ag4, para agregar en la jugada 14 de las negras, que al adelantar un peón en el lado dama, dejan un hueco en c4 que las blancas ocupan de inmediato con su caballo. Señala una buena jugada de peón torre dama de Capablanca, evitando un incómodo adelantamiento del peón torre de las negras, para elogir luego un aparente sacrificio de caballo que no es otra cosa que una simple combinación para cambiar piezas mejorando su posición, esto en la jugada 16. Desde allí Capablanca va mejorando cada vez más su posición, debiendo abandonar Vidmar en la jugada 37 en que resigna en vez de mover.
ResponderEliminarPor supuesto que esta partida está entre mi favoritas, por lo hermosa, simple, fácil de entender y sobre todo, porque siempre juego, cuando tengo la oportunidad la Ruy Lopez.
La vigesimosexta partida es muy buena,una apertura Reti A05 que el entonces futuro campeón mundial gana en excelente forma a C. Carls en el año 1928. Golombek va analizando la partida desde la quinta jugada y hacen presente el retardo del enroque en la sexta jugada por parte de las negras. Las blancas en la jugada 12 evitan el cambio de alfiles en la diagonal h1 a8. En la jugada 19 se equivocan las negras al no ocupar con su torre su cuarta fila. En la jugada 20, las blancas muy bien desarrolladas avanzan su peón torre rey mientras el grueso de las fuerzas negras estaban preocupadas del sector dama. Las negras para evitar el mayor avance del peón torre Rey mueven también su peón torre rey dos casillas, pero eso deja muy débil al Rey, lo que posibilita un sacrificio de calidad que decide la partida, ya que ese sacrificio implica el que un peón quede en el camino como un árbol que obstruye la ruta de salvamento de las piezas pesadas negras, mientras en el lado Rey las piezas blancas se dan un verdadero festín. Una excelente partida. Desde mis perspectivas de juego, no obstante, no creo que alguna vez jugaré la apertura Reti, pero tendré que verla más adelante, porque el ataque al Rey es tremendamente instructivo.
ResponderEliminarEl entonces futuro campeón mundial es Max Euwe, el de la partida anterior. El peón que come la torre entregada en la sexta fila es el peón Rey, el que quedará allí, en la sexta fila obstruyendo el paso de los tanques negros, que no podrán socorrer a su monarca. Es muy instructivo como en las partidas que llevamos hasta aquí, se ataca al Rey. Ciertamente el estudio de este libro desarrolla el ojo clínico para ver ls oportunidades de mate, y lo mejor, el camino previo que consiste en el desarrollo adecuado de la posición, hasta el momento, muchas veces, en que el camino de las piezas pesadas del monarca asediado se ve obstruído como si un árbol grande hubiere caído y no les deja el paso.
ResponderEliminarLa partida 27, que no la pude encontrar ni entre las partidas de Salo Flohr que lleva las blancas ni entre las de F Saemisch que lleva las negras y que al cabo de unas 5 o 6 jugadas semeja una C20 o juego de peón Rey, aparece en el libro de Golombek como Gambito de Dama Rehusado por transposición, es una partida del año 1929, que me ha entusiasmado, al punto de emplear este sistema en alguna de mis próximas partidas, luego de estudiar más esta magnífica partida en que Salo Flohr en lo que parece una tranquila partida de Gambito de Dama Rehusado, en la tercera jugada hace luego de d4 y c4 un a3, esto es un peón tres torre dama, que evita claro la defensa Nimzowitsch, esto es a 3.Cc3 Ab5, establece un juego extraño con importancia psicológica según Golombek, luego más adelante las blancas desarrollan el caballo Rey en e2 en la jugada 9 para presionar desde b3 a las casillas f5 y h5 pues inicia en la jugada 11. h4 el ataque al flanco Rey, amenazando lances ya una jugada antes para enrocarse largo recién en la jugada 17. Todavía la estoy viendo y ya se transforma en una de mis favoritas que tendré que estudiar.
ResponderEliminarEntonces la partidas 6, 11, 15, 17, 18, 19, 22, 23, 24, 25, y 27 ya están como con el estudio principal una vez concluido el desafío de Golombek. ¿Cómo he gozado con este libro volcánico que ha remecido mis vivencias infantiles y juveniles y meinvita a un juego más osado que el que nunca tuve. Gracias mi maestro reciente, Golombek, cuyo nombre para mi queda con el libro de Capablanca de Sthalberg y Alles Monasterio, los Grandes Maestros del Tablero de Reti, los libros sobre ideas modernas de aperturas de ajedrez y sugestiones para la estrategia ajedrecística de Tartakower,con las ideas fundamentales de Capablanca ytambién con mi último despertar de nuevo al ajedrez, "de la Apertura al final" de Edmar Mednis, sin olvidar mi primer libro de Martin en que salen partidas del siglo 19, las de Morphy y la "Célebe partida del barón y el aldeano", como decía mi hijo cuando chico.
La partida 28, una holandesa de Rubinstein ganando a Flohr si ciertamente es una holandesa, que ha sido mi defensa favorita contra 1 d4, no es precisamente una "muralla de piedra",que suele ser mi favorita, de todos modos tendré que estudiarla, porque tiene lances muy bonitos también de las negras, siendo instructivo el ataque final de Rubinstein. Muy buena y corta partida.
ResponderEliminarLa partida 29, una caro kahn que debo estudiar, ya que normalmente juego con blancas peón Rey y me pueden hacer la Caro Kahn, y no obstante que tengo una respuesta adecuada pero con la entrega de un peón, me puede servir ver esta partida con más detalle porque igualmente las blancas, sin necesidad de ceder un peón, tienen muy buenas posibilidades. Spielmann le gana a Honlinger. El ataque al Rey es muy instructivo.
ResponderEliminarLa partida 30 una eslava maravillosa de Flohr contra Landau (D30) ha sido una más para entusiasmarme con volver a jugar P4D (d4) Esta partida muy bien sintonizada por Golombek, significa un torbellino de principio a fin. En general, la mayoría de las partidas que me han entusiasmado de este libro, son ataques al Rey, varias veces furibundo, como éste. Ya en la quinta jugada el comentarista nos indica una jugada pasiva del negro. Luego en la jugada 14 negras nos indica un razonamiento sobre la torre que es más conveniente mover, cuando podría hacerlo cualquiera, y nos hace presente que las negras han sacado la torre Rey, desprotegiendo el punto f7 para ya en la jugada 20 desatarse una tempestad cada vez más violenta, siendo uno de los encantos de esta partida, en términos de Golombek, la constante intensidad del ataque de las blancas. Después de las ultra seleccionadas, aguardará esta partida para su examen acucioso.
ResponderEliminarLa partida 31 en que Alekhine vence en una francesa Winawer avanzada vaiante Winawer a Nimzowitsch (C17) me ha dejado perplejo, porque el campeón del mundo ha dejado zug zwang (como sin movimiento ) al que nada menos teorizó sobre este tipo de posibilidades de dejar sin movimiento al rival y el que haga pierde la partida.
ResponderEliminarSe ve un juego tranquilo e imperceptiblemente, va dejando atada a las negras a una columna que domina. Todas las piezas negras están sujetas a ese juego y de pronto no pueden hacer ningún movimiento porque el que hagan significa la perdida de la partida. Tendré que estudiar esta variante. Parlelamente v´otra partida entre ambos contendientes en el año siguiente en bled, también francesa Winawer pero C15 variante Alekhine. Cuando repase esta partida 31 igualmente examinaré aquella otra. Ambas muy instructivas.
Hermosa partida de G. Stoltz, un gambito dama que gana a Tartakowe (D30)
ResponderEliminarLas negras en el medio de la partida pretenden ganar peones en el lado dama, lo que significa en la realidad una menor protección para su Rey que se encuentra en el otro sector. Con la superioridad en el lado Rey las blancas estan a una jugada de sacrificar su dama por mate para luego sacrificar una Torre y dar mate con su dama, cuando practicamente no le quedan piezas. Una enorme producción de Stoltz, que es otra partida que me incentiva a jugar 1. d4 y no restringirme exclusivamente a peón rey. Creo que al terminar el libro, debiera jugar una y una. El desafío de Golombek está provocando un verdadero cambio en mi actual forma de jugar ¡Y ME GUSTA!
La partida 33 entre Spielmann y Bogoljubow E 60 India del Rey, esuna formidable producción del primero. Golombek recrimina de inmediato la tercera jugada negra demasiado temeraria que posibilita dejar un centro muy fuerte a las blancas. Spielmann luego, sofoca un ataque prematuro en el lado Rey de las negras, contestando a las osadas jugadas de Bogoljubow con energía, desdeñando eventuales sacrificios negros hasta que en la jugada 14 es el blanco el que sacrifica. De pronto ya en la jugada 21 la negras no han desarrollado todo su lado dama y ya no hay caso, Spielmann se impone por paliza, abandonando las negras sin hacer su jugada 40. Me interesa esta partida además, porque he jugado muchas veces contra la India del Rey, incluso adquirí un libro de Gufeld sobre esta defensa. Además me ha bastado con el libro de Edmar Mednis, De la Apertura al Final, para salir victorioso con las breves instrucciones que da allí, para tener muy buenos resultados, claro que contra mi amigo Juan Carlos Tobar. Tan bien me fue que, para que hubiese más pelea, le regalé una fotocopia del libro de Mednis, sobre todo porque también juega mi amigo la Pirc y el tratamiento que da Mednis es muy parecido, ya que son aperturas hermanas, La pirc contra peón rey y la india de rey contra peón dama.
ResponderEliminarLa partida 34 es una siciliana B58 clásica muybien conducida por Botvinnik con negras contra Rauser. Aunque es bastante precisa por parte de Botvinnik, yo sólo juego las sicilianas cerradas, en lo posible con Ab5, de tal manera que no tengo posibilidad de utilizar la siciliana clásica, aunque esta partida me puede servir para lo que se refiere a la forma en que se deben manejar situaciones complejas.
ResponderEliminarEn todo caso, por mi formación y sistemas de juego, no puede estar entre mis favoritas.
Sorprendente la partida 35 en que Lasker con negras vence a Euwe en un gambito dama rehusado, es decir de las partidas que normalmente conocí cuando tuve en mis manos el libro sobre Capablanca de Stahlberg y Alles Monasterio. Con este libro de Golombek, como que me está interesando jugar nuevamente peón dama, según he dicho. Esta partida es realmente sensacional, pues Lasker sacrifica su dama sin ninguna duda para ganar varias jugadas después, lo que es posible porque su propio Rey está muy protegido y el blanco está sin los resguardos debidos. Ciertamente es una partida que deberé repasar más adelante, como casi todo el libro en verdad.
ResponderEliminarAhora, lo especialmente atractivo para mi es la circunstancia que Lasker juega esta partida a un máximo nivelen 1934, año en que cumple nada menos que 66 años, conservando hasta esta altura una calidad asombrosa. Esto es un acicate para este aficionado de setenta y cinco años y a un mes de alcanzar una nueva unidad.
La partida 36, aún impactado por la producción de Lasker a los 66 años en una D 52, Gambito Dama Rehusado, me corresponde en la partida E 46 NIMZOINDIA VAR. RESHEVSKY, una producción de Salo Flohr en que vence a Lissitzin realmente soberbia, tendré como casi todas, ya lo he dicho, verla con más detalle, máxime si ya estoy decidido a volver a jugar peón dama. Por lo demás, no seré un aficionado completo si sigo limitado a mis Ruy Lopez, tratamiento cerrado de sicilianas y holandesas. Una de las gracias del ajedrez, debe ser el de poder desenvolverse en cualquier apertura. He advertido que, hasta el momento, todas las partidas son anteriores a mi nacimiento. ¡Impactante! Todos los que están tan atentos, luchadores, con ideas tan brillantes ya no están fisicamente aquí. !Qué tremendo! Esun contrasentido, porque las partidas están tan vivas, como si hoy mismo la acabaran de jugar para mi. Y mi profesor que me hace ver cada aspecto interesante de cada producción, tampoco está ya en este plano. Brota de mi alma una manantial de límpida gratitud para todos estos hombres brillantes que me muestran a mi sólo como un recién iniciado en estas artes eternas que son del dominio de tan pocos.
ResponderEliminarLa partida Nro 37 es un portentoso triunfo de Lilienthal conttra nada menos que Capablanca. Se trata de una nimzoindia E24 variante Saemisch
ResponderEliminarEs una de las que tendré que conocer en todos sus detalles.
Es decir está junto a la 6, 11, 15, 17, 18, 19, 22, 23, 24, 25, 27, 31.
Tiene el incuestionable mérito de haber combinado al gran Capablanca
sacrificando la dama para ganar incuestionablemente. Golombek deja al descubierto la lentitud del fianchetto en la nimzoindia y la facilidad blanca para entonces ganar el centro y la razón blanca para evitar el cambio de damas si el haber ganado el centro le entrega una potencialidad incontrastable. La tranquilidad para enrocar y con la superioridad sacrificar la dama, amenazando luego mate para que le sea entregada la dama negra y una pieza más.
nueve años antes de que yo naciera, Capablanca jugó una magnífica partida semieslava D47 variante Merano contra Lovenfish que explica muy bien Golombek, y que ciertamente es ya una de mis favoritas, de este fenomenal libro. Los jugadores realizan según el autor las mejores jugadas entonces para la variante merano, hasta llegar a la 13 blanca introducida un año antes por Stahlberg y que es realmente esplendorosa. Basta una sola jugada floja del negro para que Capablanca tome una ventaja fabulosa con un simple enroque, evitando luego efectuar un ataque doble a dama y torre con un caballo que era equivocado, tomando enseguida la columna abierta para amenazar con la acción conjunta de la torre y alfil, para luego ir abiertamente con la dama al sector del enroque, amenazando en su jugada 20 con una acción conjunta de dama caballo y alfil incontrarrestable, terminando en gran forma en la jugada 26. Es una de mis favoritas.
ResponderEliminarEsta partida 39, es una Defensa Cambridge Springs D52 en que EUWE con negras vence a Alekhine.
ResponderEliminarTengo el pálpito que la defensa Cambridg Springs, que me cautivó mucho tiempo y hace muchos años, me embrujó en el libro de Tartakower, ideas para la estrategia ajedrecística, y la jugué en mis años mozos con bastante frecuencia. Este libro me está haciendo meditar en volver a la apertura peón dama y no contestar siempre, como ahora lo hago, con mi holandesa. Esta partida, la verdad que no me ha parecido a la altura de Alekhine, pues debió abandonar por allí por la jugada veintidos, después de una formidable jugada 21 de Euwe que de una salva una torre y un mate que esbozara Alekhine. Desde la jugada 22 hasta la 45 Alekhine estuvo cada vez más perdido. Está entre mis favoritas pero sólo hasta la jugada 21 indicada.
Partida N° 40 Una defensa india de la dama E11 ahora Bogo india, variante Gruenfeld en que Alekhine vence impecablemente a Alexander. Aunque no acostumbro jugar la India de Dama, debo confesar que me ha parecido muy interesante, sobre todo porque tiene en algunos casos ciertos parecidos con la holandesa que es la que he practicado estos últimos años. El comentario de Golombek es muy instructivos, y ya en la jugada 7 de las negras nos comenta que ha renunciado gratuitamente a la pareja de alfiles. Luego nos explica una toma de pieza con la dama, cuando la mayoría lo habría hecho con el alfil, porque Alekhine reservó al alfil para trabajar la gran diagonal y que fue fundamental en la partida. Las negras mueven el caballo dos veces antes de un desarrollo total. Las blancas en la jugada 13 le quita la diagonal al alfil dama. Las blancas a cada momento pudieron sacar ventaja, incluso de una pieza antes de la jugada 17 y Golombek indica que las negras no hicieron una jugada de caballo, enseñando que habría quedado sin jugar por el resto del partido. Utilizando la fuerza de los alfiles muestra un eventual mate en la jugada 25 y finalmente, el negro queda sin movida posible en la jugada 27. Es una partida excelente. Este libro me ha cautivado. Me ha ayudado mucho para amenizar la pandemia del corona virus.
ResponderEliminarLa partida 41, sencillamente EXCEPCIONAL en que ALEKHINE vence a la defensa Alekhine que le jugara Reshevsky (B05) en 1937.
ResponderEliminarYa en la tercera jugada, Alekhine, en lugar de perseguir el caballo opta en la tercera jugada por un tranquilo C3AR (Cf3) y tempranamente sacrifica un peón por desarrollo que las negras aceptan y luego cometen un ligero error al comer un caballo con su caballo cuando Golombek nos dice que nada debieron temer si lo comen con la Dama, la que después es objeto de ataque. Enla jugada 15 Alekhine desdeña un peón que de haberlo tomado Reshevsky le habría ganado. De pronto parece que Reshevsky anduviera por un campo minado; así, en la jugada 27 Reshevsky evita tomar un peón que se le ofrece y que si lo toma tendría mate en contra en pocas jugadas. En la jugada 30 evita Reshevsky otra tierra movediza, salvándose a duras penas de una trampa mortal en la jugada 33 pero el ataque es sencillamente magnífico con varias veces sacrificando la dama y al no poder eludir un mate en tres, REshevsky abandona sin efectuar la movida s6.
Es una de las elegidas. Muy buena, maravillosa en verdad.
la partida 42 B50 es una fabulosa partida de Keres que juega el Gambito wing, con blancas, contra Eliskases. Es una de mis favoritas, un gambito del ala retrasado ante una siciliana, que ya en la jugada 9 tuvo una posibilidad impactante en la que no cayó Eliskases y en la 19 ofrece un peón que si lo toma el negro tenía un mate en contra en pocas jugadas. En la 24 ofrece la calidad y al tomarla el negro sufre un ataque despiadado en que los dos alfiles resultan más poderosos que las dos torres y termina masacrando a su rival. SOBERBIA y tambíén entre mis favoritas.
ResponderEliminarla partida 43, es también sensacional. El por entonces, 1938, campeón inglés, con negras gana un peón dama, sistema yusupov A46, también podría ser calificada como apertura Reti, a T.H. Tylor.
ResponderEliminarC.H. O'D Alexander, el campéón, se aprovecha de que las blancas juegan muy lento al demorarse en el fianchetto de su alfil dama y mientras las negras tienen un desarrollo normal de sus piezas, en la jugada 8 las blancas colocan su caballo dama en c3, con lo que tapan a su alfil esquinado y además evitan que el peón de c2 pueda avanzar y en tanto las negras se han apropiado del centro, desde donde atacan al Rey enrocado, iniciando el ataque a la bayoneta , g5, en la jugada 13. y en la 15 enrocan largo, lo que claramente significa que todas sus fuerzas de ataque van al sector del Rey enemigo. En la 22 las blancas realizan la jugada h3 que motiva la debilidad definitiva de la defensa del Rey, lo que posibilita en la 23 un sacrificio de calidad que las negras postergan porque su aceptación significaba la pérdida de la partida, pero que en la jugada siguiente aceptan, con lo que la partida queda decidida e incluso en la jugada 30 el negro omite una jugada que gana rapidamente, pero eso le permite tener un final encantador (en concepto muy bien empleado por Golombek. Es una tremenda partida. La verdad es que tendré que reproducir todas las partidas de este magnífico libro, una vez que culmine el desafío de Golombek.
La partida 44 es una RUY LOPEZ WARRALL que con negras gana Keres a Fine en 1938, con lo que todas las partidas son anteriores a mi nacimiento.
ResponderEliminarEsta es excelente y yo perfectamente podría enfrentarme a una Warrall, además la Ruy Lopez es mi favorita y puede que yo la emplee. En consecuencia, esta partida para mi es de todas maneras seleccionada, para un estudio concienzudo después de que termine el Desafío Golombek, ya que he decidido realizar de inmediato una vez terminado el libro, el análisis de las partidas seleccionadas que son
la 6, 11, 15, 17, 18, 19, 22, 23, 24,25, 27, 31, 37, 38, 39, 41, 42, 44.
Ya enla jugada 12, las negras tienen una mejora hasta lo entonces jugado.En la jugada 15, Golombek nos indica que no siempre la jugada que abre el juego es la mejor, habiéndole convenido a las blancas una jugada más conservadora que le habría evitado queda con peones doblados en el lado del enroque. En la jugada 17 nos abre los ojos en el sentido de que no siempre hay que conservar la pareja de alfiles.
Desde la jugada 20 se advierte superioridad negra. En la jugada 28 las negras sacrifican la calidad pero se puede advertir que es para quedar con dos peones pasados y "poderosos" para hacerlos predominar con un alfil extraordinario previa actuación soberbia del caballo negro. Finalmente ante la coronación que no puede impedirse, las blancas abandonan en la jugada 58 que no realizan. MUY INSTRUCTIVA.
¡MUCHAS GRACIAS GOLOMBEK! Mi juego ha despertado, mi ELO se ha elevado, en varias partidas seguidas he sacrificado con éxito y sin una pizca de miedo. Estoy viendo más y mejor. Ha vuelto una gran seguridad a mi juego y estoy feliz de haber cumplido hasta hoy el desafío, en orden a desarrollar una partida por día de este maravilloso libro. Las partidas, todas, muy bien elegidas y sus comentarios, geniales. GOLOMBEK ha pasado a ser uno de mis maestros junto a Martin (libro con partidas del siglo XIX),Capablanca, Tartakower, Reti, Edmar Mednis. En los últimos años, Karpov y Botvinnik y en los videos Lemus (con el tratamiento cerrado de la siciliana), Fermín González (con la española) y Peralta con la holandesa muro de piedra.
ResponderEliminarDifícil imaginar un libro superior a éste, en cuanto a la elección de las partidas de los primeros cuarenta años del siglo XX.
ResponderEliminarLa partida 45, ganada por BOTVINNIK a CAPABLANCA en una defensa nimzoindia E40 4.e3 es sencillamente excepcional. En lo fundamental, Botvinnik haced caso omiso del gasto de tiempo de las negras para ganarle el peón a, pues prepara un fuerte ataque del lado del Rey
Lo malo para las negras que la pieza que fue a ganar el peón a es nada menos que la más poderosa, la dama, que cuando pretende volver no sólo es demasiado tarde, sino que las blancas sacrifican un alfil para que vuelva al lado dama y luego Botvinnik sacrifica la calidad para ganar brillantemente. Esto en el muy importante torneo AVRO de 1938. Esta partida también está calificada con el máximo posible, para mi, porque puedo alguna vez tener que jugar la nimzoindia ya que me he entusiasmado por jugar tanto 1.e4 como 1.d4 y también la holandesa puede devenir en muy parecida a una nimzoindia.
Golombek prefiere tomar con la dama con negras para no dejar un peón aislado como ocurre en la jugada 7 de Capablanca. En la jugada 12 Golombek nos advierte que las negras ya han ideado atacar el lado dama donde hay un puesto avanzado para el caballo, pero indica que sería preferible centralizar el corcel que ahora queda "mal colocado en 3Td (a3 )" y sugiere haberlo guiado a e6. En la jugada 13 el blanco no deja abandonado el lado dama y no permite que la dama llegue a a4. Luego de varias jugadas en forma lenta las negras ganan el peón en la jugada 19 pero en la 20 las blancas inician el ataque en el sector del Rey pero tienen mucho cuidado de no brindar una oportunidad muy clara que tuvo Capablanca de emparejar, para lo que simplemente Botvinnik mueve primero su dama y luego avanza su peón alfil rey, que se torna peligrosísimo. Capablanca evita que el peón siga avanzando pero en la jugada 30 las blancas ofrecen gratis un alfil a la golosa dama, la que no puede evitar atragantarse y luego el final es un claro ejemplo de la utilización armónica de caballo y dama para ganar en gran perfomance.
culminando ya este magnífico libro con una partida que jugaron el año 1939 JUDOVITCH que derrota con blancas a Lowwenfisch en una Ruy Lopez cerrada C88 bastante interesante para mi, que suelo jugar la Ruy Lopez.
ResponderEliminarGolombek comenta muy acertadamente como las negras pudieron tener un descuido en la jugada 16 en que hubiesen perdido un corcel y luego pudieron caer en un grupo de jugadas que hubiese significado la pérdida de la dama. Acertadamente nos enseña una jugada floja de las negras en la jugada 18 en que dejan su caballo en una banda, sin mayores posibilidades dando a conocer un camino mejor. Las blancas han tomado la iniciativa y no temen perder la dama por varias piezas negras, pero el negro no salta al vacío en la jugada 27 pero ya las blancas toman el timón y conducen inexorablemente hacia el mate. Las negras abandonan sin hacer la jugada cincuenta. Tendré que verla con más detención, lo que ocurrira con todas las partidas de este libro, puesto que he decidido, al terminar, hacer primero con detención las partidas que para mi y por mi estilo son las mejores, pero creo que este libro será el exclusivo de lo que resta del año para el estudio, lo que no significa que no vea otros libros,pero sin el detenimiento y pasión que me ha encendido este excelso ramillete que nos ha brindado GOLOMBEK, definitivamente nuevo maestro para mí.
Gideon Stahlberg, que tiene mi cariño ajedrecístico más prístino, puesto que es el autor junto con Alles Monasterio de mi libro antiquísimo de Capablanca, gana la hermosa partid 47 a Lundin, en Oslo 1939, una vigorosa E23 Nimzoindia variante Spielmann. Nos dice Golombek que la variante utilizada por las negras en la jugada 7 quedó desacreditada en el gran torneo de Carlsbad en 1939 porque deja muy débil la columna dama, que es precisamente lo que utiliza en esta partida Stahlberg lo que motiva en la jugada 13 un sacrificio de caballo fenomenal. Como hemos visto en varias de las partidas elegidas por Golombek, mientras las piezas se encuentran en el sector dama, Stahlberg ataca en el sector Rey, desprovisto de piezas protectoras. Stahlberg no duda en sacrificar además del caballo, la calidad pero obteniendo tres peones, contando con el ataque que se transforma en una excelente utilización de éstos en combinación con su dama. Muy buena partida.
ResponderEliminarLa partida 48 es de ELISKASES contra Bogoljubow, una defensa eslava con la peculiaridad de que las negras realizan el fianchetto de su alfil Rey (D11 4.e3 y desde que comienza Golombek al comentar el fianchetto nos dice que la practica ha demostrado ser desfavorable para las negras. En realidad hay que pensar muy bien hacer fianchetto con las negras. El problema de las negras es lo que Tartakower denominaba "el ominoso alfil dama de las negras" y por tanto las negras deben pensar en desarrollarlo antes de que sea tarde. En la jugada 15 el negro sencillamente abandona el centro y la dama es ubicada ejerciendo presión el blanco en b7 y en f7, además desde esa posición que es b3 donde se ubicó en la jugada 17 puede ir rapidamente al sector del Rey. Finalmente un sacrificio de caballo en el sector del enroque significa un mate inminente y las negras abandonan en la jugada que no la realizan N° 24. Es también una partida seleccionada. Pero estamos en un problema. Ocurre que ya tengo 21 partidas como seleccionadas, y debo indicar que varias otras, mas bien dicho casi todas me han gustado y las que no había seleccionado, es porque cuando comencé el libro, pensaba seguir con mi restringido empleo de aperturas, que excluía completamente el gambito dama, pero me he vuelto a entusiasmarme con estas aperturas, por lo que estoy considerando seriamente comenzar apenas termine, de nuevo con la lectura desde la primera partida a la última, pues ya ha quedado dicho que este será exclusivamente mi texto del presente año 2020. Particularmente grato es el método de selección que ha efectuado Golombek en que predominan los ataques al enroque, con sacrificios de piezas y de calidad y el adecuado empleo de los peones en los finales. Este libro ha pasado a ser uno de mis favoritos de mi vida ajedrecística y Harry Golombek ha pasado a ser mi Maestro de este año. Aprenderé mucho y, sobre todo, disfrutaré como cuando niño y joven con los libros que he mencionado.
ResponderEliminarLa penúltima partida ha sido muy de mi agrado, una Defensa India de Dama que Keres, con negras, gana ni más ni menos a Max Euwe en 1940.Se trata de una India antigua, línea principal, 7.Cc3 (E18)
ResponderEliminarLo particularmente atractivo es el análisis que va haciendo Golombek, acerca de los aciertos y desaciertos de uno y otro, captando el momento culminante en que el blanco comete una imprecisión en la jugada 13 en que peca de excesivo optimismo y lo mismo acontece en la jugada 16 de las blancas en que por un espejismo ve un buen ataque donde lo mejor era la prudencia. luego equivocaciones por lado y lado por allí por las jugadas 19 a 22, hasta que Keres en la 22 Keres decide utilizar sus alfiles con gran precisión, por lo que incluso sacrifica su dama en la 23, atacando con gran energía hasta amenazar varias veces el mate hasta que en la 35 abandonan las blancas sin hacer esta movida.
Como he decidido volver a jugar peón dama, siempre me gustó la India de Dama que sobre todo con esta modalidad, tiene varios puntos de contacto con la Holandesa que juego normalmente, de tal modo que debo aprender de esta partida, tan bien explicada por Golombek, mi nuevo Maestro. Estoy muy feliz por todo lo que he disfrutado con este libro y porque estoy cumpliendo a plena satisfacción con el desafío de Golombek, pues he logrado el ver una partida cada día, y ahora a ver la última partida, que es un contragambito Falkbeer variante Keres, C32, que gana el mismo Keres a Petrov.
El desafío de Golombek ha culminado y de la mejor manera con un partido que es un verdadero mega terremoto provocado por un gambito Rey que Keres desencadena contra Petrov en una variante del contragambito Falkbeer que lleva la denominación de variante Keres C32 que según Golombek es la que le ha dado nueva vida a las variantes que comienzan con 4 d3. Golombek no obstante, y eso es lo que le otorga gran calidad al libro, da el antídoto que obviamente no aplicó Petrov. En la séptima jugada, las negras le dan demasiadas alas al alfil rey, que muy bien estaría delante de su monarca en lugar de salir a campo abierto en c5, lo que aprovecha al tiro Keres para tomar la columna rey y ante el ataque blanco, las negras en la jugada 11 debilitan su enroque al adelantar el peón g. Las blancas atacan por todo el tablero, enrocando largo recién en la jugada 14 y el ataque es feroz en los términos de Golombek, quedando listas para el mate las negras en la jugada 23 que no realizan, abandonando.
ResponderEliminarIncluso esta última partida es tan colosal que en la jugada 21, Keres en esta partida de 1940 sacrifica la dama, que no la toma Petrov porque venía un mate muy bonito, mate que llega igual. HERMOSA FORMA DE CULMINAR ESTA SELECCION DE PARTIDAS DE LOS PRIMEROS CUARENTA AÑOS DEL SIGLO XX, TODAS DE ANTES QUE YO NACIERA. Todas de la época en que podíamos conocer cuando yo era joven, pues se demoraban mucho en llegar los libros. Eso sí que las partidas de los campeonatos mundiales se publicaban en el Mercurio, así que las partidas de Petrossian con Spassky, si salían comentadas por don Walter Ader, con quien hice tablas en un campeonato, enojándose mucho, porque tenía tal ventaja que pensaba que yo debía haber abandonado, y lo que ocurrió es que el tenía dos torres contra mi dama y algunos peones por lado y me estaba haciendo trizas, pero de repente ví que si yo le sacrificaba la dama, él, al comérmela me dejaba ahogado, esto es, que yo no podía mover lo que es tabla, y si no me la comía, sencillamente yo le comía la otra torre y ganaba, pues había comido yo una de las torres y precisamente si me la comía, me tocaba a mi y no podía mover y eso fue lo que tuvo que hacer don Walter. Bueno, yo era entonces el primer tablero de la Contraloría General de la República. Corrían sí los primeros años de los setenta, época ya muy convulsionada en Chile. Así pues, un día antes de lo convenido he completado el libro maravilloso de Golombek, que me acompañará casi con exclusividad el resto del este año de la pandemia.
ResponderEliminar22-04-2021
ResponderEliminarEstamos en el primer día de la tercera lectura del Libro de Golombek
La primera fue ordenada pero muy rápida. En todo caso disfruté estas maravillosas partidas. La segunda lectura fue demasiado libre.
Aprendí entonces que el estudio debe tener cierta rigurosidad, y es así que esta tercera lectura dispone de tres dias para cada partida.
Así, la primera partida de Schlechter con Janowsky me ha permitido en este primer día, disfrutar de la comentada posibilidad de comer con el peón equivocado en la Ruy Lopez, defensa Berlín, variante Río de Janeiro, que permite una masacre de parte del blanco.
El negro no cayó en el tema, pero igual es muy útil ver como el blanco se aprovecha de las limitaciones del peon doblado negro que impide movilidad al Alfil Rey de las negras, con lo que queda inmovilizado el lado dama de las negras y ello permite a las blancas atacar a voluntad en el lado Rey.
Otro aspecto importantísimo de esta obra genial de Schlechteres un sacrificio de un peón nada más que para aspectos posicionales de mayor dominio. Luego la forma en que limita absolutamente la movilidad de las piezas del lado dama de las negras, paraluego en forma muy instructiva atacer con el lado Rey, incluyendo al Rey en este ataque en que primero va dominando paso a paso mayor espacio para culminar con la pérdida por asfixia del jugador de las negras. Todo esto explicado a la perfección por Harry Golombek. Es tan instructiva y perfecta la conducción de las blancas, que me han dado ganas de ocupar este sistema de Ruy Lopez variante Ríode Janeiro contra la defensa Berlín de las negras. Creo que en estos tres días he comprendido a cabalidad las ideas de este sistema, muy poderoso en poder de un eximio maestro como lo fue Schlechter (lo es, porque a 122 años de esta partida, las ideas están vivas, vibrantes y son un regalo para el que pueda tener acceso a ella) y no debemos olvidar en ningún caso a Harry Golombek que nos trae esta maravilla realzada por su preclaro análisis.
ResponderEliminarLa segunda partida es un gambito de Rey. Señalé cuando la hice en mayo del año pasado que era muy temeraria para mi paladar ajedrecístivo, pero admití que era muy interesante contemplar los sacrificios y avanzar así en el arte combinativo. Sin embargo, como con la pandemia sólo he jugado vía internet, en las partidas muy rápidas de menos de tres minutos, creo que perfectamente podría jugar este tipo de gambito. Así que esta tercera lectura me parece más de mi interés el examen de esta partida. Como respetaré los tres días para cadda partida, espero analizarla con atención de tal modo que pueda emplear sus ideas en los juegos muy rápido de lichess (bullet)
ResponderEliminarEste segundo día de examen de la partida N° 2 del libro de Golombek, sencillamente hice de memoria en el tablero la partida y luego la reproducí leyendo el libro y sin el tablero, lo que me produjo una gran alegría, pues cuando estuve en la Contraloría General de la República jugué y gané una partida contra un débil funcionario y yo sin ver el tablero, aún cuando con un tablero sin piezas delante mío, estando a mis espaldas mi adbersario. Mi alegría de hoy llegó al máximo, cuando también reproduje la primera partida del libro, sin tablero y sólo leyendo la partida en el libro, ayudado claro está con el tablero que figura en el texto, pero en la jugada 30.
ResponderEliminarMe parece que ha sido todo un acierto el emplear tres días para cada partida, lo que me ha permitido que en el segundo día de la partida dos haya podido reproducir la partida con la sola lectura del libro, lo que no fue nada difícil puesto que la partida es de sólo 24 jugadas, pero fue sorprendente respecto de la partida N° 1 que también la reproduje hoy sólo leyendo el libro, máxime si se trata de una partida con 45 jugadas y otras dos que había que tener en cuenta para entender la razón por la que abandona Janowski.
Así pues, estoy muy contento con esta tercera lectura del libro.
La tercera partida, manejada por Lasker, revela su confianza en sí mismo y también su capacidad de combinación. La primera vez que la vi, señalé que no obstante hacer siempre yo con blancas la segunda jugada Cc3, mi idea va dirigida a un posterior Ab5 seguido por AxCc6 con la idea de estropear la formación o estructura de peones. No obstante, a veces se me impide esa idea, por lo que esta partida me puede dar ideas para esos casos.
ResponderEliminarDebo señalar que de las tres primeras partidas del libro, me ha gustado más la primera, al punto de que me ha dado ganas de emplear las ideas de esa partida en el próximo torneo, que comienza el próximo jueves, puesto que me ha solicitado el Club de Ajedrez Valdivia que juegue por ellos en el próximo torneo nacional por equipos vía online por Lichess Blitz 3 minutos dos segundos.
Lo que he aceptado.
En verdad, siendo muy bien elegidas las primeras partidas del libro, esta cuarta partida de Schlechter con John junto con la primera del mismo Schlechter, esa contra Janowsky, son las, que más me han agradado, pues me resulta difícil emplear el gambito Rey variante Macdonell (aunque en las de menos de 4 minutos sí puede ser) que Maroczy le mete a Tschigorin y también es difícil que ocupe el sistema contra la siciliana de Lasker contra Napier, pero las de Schlechter, que, como las otras, tiene más de cien años, me parecen perfectamente jugables en la actualidad. Me ha gustado mucho Carl Schlechter, que algo lo conocía por el libro de Ricardo Reti "Los Grandes Maestros del Tablero", pero que ha pasado a ser uno de mis jugadores inolvidables precisamente por este maravilloso libro de Harry Golombek. Debo reiterar los mismos conceptos de mi primera lectura de esta partida, sobre un juego tranquilo, eficiente, meditado y de una calidad docente extraordinaria. Los comentarios de Harry, sencillamente iluminando, son de gran aprecio
ResponderEliminarComo me he obligado a examinar tres días cada partida, cada vez me ha gustado más el arte de Schlechter en esta partida con John, en que desnuda las dificultades del muro de piedra. Como a mi me gusta mucho la defensa holandesa, precisamente con el muro de piedra, puedo recordar que Peralta, en sus videos de la Holandesa, recomienda no emplear el sistema cuando el blanco hace Cc3, y en lo posible hacerlo sólo cuando el blanco juega con fianchetto en el lado de su Rey.
ResponderEliminarRealmente en las primeras 17 jugadas aparecen eventuales posibilidades tácticas que Schlechter tiene presente y que evita John, pero Carl tiene un juego estratégico perfecto, maravilloso.
No la aplaudí lo suficiente en mi primera lectura, pero con este nuevo sistema de tres días, se puede tener una idea mas general y commpleta y la aplaudo encantado y conmovido por la perfección de la conducción.
la quinta partida es de mi respetado y estimado Frank Marshall, quien empleó su vivaz ataque que lleva su nombre en la defensa con negras contra la Ruy Lopez y que lo ideó para emplearlo contra Capablanca, el que no obstante, lo refutó en el tablero. Me cae bien Marshall por su juego siempre vigoroso, de ataque.
ResponderEliminarClaro que cuando vi por primera vez esta partida C54 Giuco Piano variante Cracovia, señalé que probablemente nunca la haría, pero justo este jueves, debido a la pandemia, estoy en un equipo que juega el nacional por internet en modo blitz 3+2 y claro, en este tipo de juegos creo que lo ocuparé, por el factor sorpresa.
Veremos como nos va.
Ahora, Frank Marshall me cae bien también porque Fue la insistencia de Marshall lo que permitió que se le dejara participar al joven Capablanca en el torneo de San Sebastián, España, en 1911. Marshall insistió porque Capablanca le había gando un match en Estados Unidos. Este torneo de San Sebastián era una de las competiciones más importantes de la época; todos los grandes jugadores del planeta estarían presentes excepto el entonces campeón mundial Emmanuel Lasker. Al inicio del torneo Osip Bernstein y Aron Nimzowitsch objetaron la presencia del invitado pues este no había ganado todavía ninguno de los grandes torneos. Pues bien, Capablanca ganó el torneo.
ResponderEliminarAyer llegué a la partida que más me ha impresionado, de este libro maravilloso y también que comparándolas con la Siempreviva y la inmortal de Andersen, a esta no se le advierten errores de los adversarios, como sí en esas. Es una de las más excepcionales para mi, de las mejores jamás producidas.
ResponderEliminarAhora bien, debo confesar que más posibilidades me encuentro en partidas como la de Schlechter en su encuentro con John de la cuarta partida, que gana estrategicamente.
Esta de Rubinstein es propia de un genio, la anterior, como de un hombre que razona en forma eficiente, es decir de una persona que puede ser normal pero estudioso y que comprende la esencia del ajedrez, en que lo fundamental es la estrategia.
Bueno, es sólo mi opinión.
Lo importante es esta partida tan brillante de Rubinstein que me extraña de sobremanera el no haberla visto destacada lo suficientemente por otros docentes del ajedrez, como lo ha hecho Harry Golombek
Todavía obnubilado por la partida ganada a Rotlewi por Akiba, ahora hoy comienzo a ver la partida de Rubinstein con Frank Marshall, la séptima de esta maravilloso libro, que también culmina con brillantes combinaciones. Es digna de estudio. Con el sistema de tres días por partida, realmente uno obtiene muchos beneficios para el propio ajedrez. Estoy muy feliz con esta obra magistral.
ResponderEliminarTal vez lo más sorprendente de las dos partidas que hemos visto de Rubinstein, sea la imposibiidad que tiene el contradictor en encontrar alguna solución respecto de las combinaciones finales tan exactas.
ResponderEliminarA este respecto Golombek analiza muy bien las eventuales posibilidades de quien se enfrenta con Rubinstein, quedando de manifiesto que no se encuentra ninguna posibilidad de evitar la pérdida de la partida.
La octava partida nos ilustra claramente que de no ser por la primera guerra mundial, Rubinstein habría sido claramente el retador de Lásker por el título mundial, al que vence magistralmente en esta hermosa partida, luego de sortear varios lances del campeón. Rubinstein y Schlechter son los que más me han sorprendido gratamente en este libro de Harry Golombek, el que señala todo lo sorprendente de estas magníficas partidas.
ResponderEliminarLa octava partida da una clara idea de que de no ser por la primera guerra mundial, ciertamente, Rubinstein debió disputar el título mundial con Lasker. En esta partida lo vence claramente, no obstante varios lances intrépidos del campeón del mundo de la época. Mis dos jugadores más admirados de este libro de Golombek van siendo claramente Schlechter y Rubinstein. El primero porque se adapta más al juego que yo prentendo y el segundo por ser genial absoluto.
ResponderEliminarEstoy muy contento con esta tercera lectura ordenada
La novena partida en que Rubinstein vence a mi jugador favorito de mi niñez y juventud, Capablanca, no hace sino demostrar que Rubinstein estaba muy capacitado para disputar el título mundial a Lasker y que la primera guerra mundial, le significó un daño inmenso, pasando sus mejores años y al termino de la guerra, sin discusión el favorito para retar al campeón era precisamente Capablanca. ESta partida novena demuestra la gran calidad de ambos, pero el poderío de Rubinstein es muy notorio, lo mismo que su dominio de los finales.
ResponderEliminarDesde ayer estoy en la décima partida, de Alekhine con Fahrni, año 1914, francesa clásica ataque Albin-chatard, que Alekhine utiliza por primera vez en el ajedrez magistral, con gran éxito, partida que ya en mi primera lectura en este libro me había impresionado muy favorablemente.
ResponderEliminarEn realidad la conducción de Alekhine es impecable, brillante y una muy hermosa producción. Tuve la oportunidad de verla hoy en el propio libro de este luego campeón mundial, "mis mejores partidas".
Es de gran contenido docente y es una de mis favoritas de esta magnífico libro de Harry
A la partida número once, de mi muy querido Ricardo Reti, como no me cansaré de decirlo, pues está en mi corazón junto con Capablanca, Tartakower, en mi niñez y ya muy maduro, con Edmar Mednis, que practicamente me devolvió al ajedrez activo, esto es de competencia, pero claro, de club solamente.
ResponderEliminarEsta partida de Reti es excepcionalísima, brillante, digna de estar en la Historia del Ajedrez al lado de la "siempre viva" y la "inmortal" de Andersen y a la de Rubinstein al vencer a Rotlewi. Por supuesto que se agrega a mis queridos Reti, Tartakower, Mednis, este gran profesor que es Harry Golombek, que lo he venido a conocer realmente bastante pasado mis setenta años, pero que ha activado enormemente la llama vivísima ahora, del ajedrez.
Esta partida de Reti, te da la idea, como la de Rubinstein con Rotlewi, que es mágica, increible y que luego, cuando la examinas con calma, en lo fundamental, te das cuenta que el rival no tuvo posibilidad de librarse, una vez desatada la tempestad, o mejor dicho el verdadero Huracán ajedrecístico.
La partida doce, de una calidad didáctica muy importante, tuvo de mi parte cuando la conocí hace un año, cuando comenzaba a ver todas las partidas de este libro maravilloso, los mejores conceptos. Me parece esencialmente estratégica esta producción de Tarrasch. Es además muy interesante cuando un jugador hace caso omiso, en virtud de "principios intransables" de la entrega de la calidad. Aquí Tarrasch practicamente enseña cuando es oportuno entregar la calidad, si ello posibilita una "estampida de peones".
ResponderEliminarTanto en esta partida como en la de Reti con negras contra Euwe, es también muy de tener en cuenta cuando se sacrifica la calidad, la utilización óptima de los alfiles.
La decimo tercera partida, que comentara ligeramente con mi primera lectura, tengo hoy que hacerle gran justicia.y Efectivamente, aquí he visto ahora, una de las jugadas más increibles y extraordinarias, la jugada 16 de Tarrasch, en que practicamente parece entregar la dama, pero si mi querido Tartakower se la hubiere comido, sencillamente daba origen a una hermosísima masacre, con la utilización maravillosa de los alfiles. Notemos que ya en la partida anterior hicimos un comentario acerca de la utilización óptima de los alfiles por parte de Tarrasch, pero ahora es más que excepcional, brillantísima, de aquellas en que uno puede hasta llorar de regocijo. Esta pasa a ser desde hoy una de mis partidas favoritas, no sólo de este libro divino, sino de las que he conocido en mi vida.
ResponderEliminarSolo hoy he apreciado en todo lo que vale la partida de Tarrasch frente a Tartakower. Ha sido buena idea dar tres días para cada partida. Obviamente no es suficiente para maravillas como ésta, pero si le permiten a uno disfrutar de algo tan maravilloso como lo es el ajedrez.
ResponderEliminarMuchas gracias Harry, donde quiera estés.
Esta partida, como asimismo la de Rubinstein con Rotlewi, me hace recordar a la película "Los carros de fuego", en que un excelente corredor judío-inglés, queda estupefacto ante la enorme fuerza de otro corredor, también inglés, que no obstante ser derribado por un competidor, se levanta y continúa la carrera, ganándola. El judío-inglés piensa que nunca podría igualar eso y se cuestiona el seguir compitiendo. Ante estas partidas, uno queda estupefacto, pero, en nuestro caso, nos inclina aún más a disfrutar de estas estupendas producciones.
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